La magia de la música
Una tarde de primavera decidí abrir mis sentidos a ese mundo que despierta con los primeros rayos del sol y, acompañado por M. y nuestros nietos, fui al parque de la ciudad con la intención de disfrutar del sol después de un invierno largo y duro como solo en New York había conocido en un viaje familiar en la Navidad de hace ya muchos años. El parque Common de Boston era un hervidero de paseantes. Las inmensas praderas de hierba estaban tomadas por los niños jugando béisbol o haciendo carreras con sus bicicletas por los caminos que recorrían el parque. Las...