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11 agosto, 2014

Treinta y siete años juntos

Ha sido un año intenso de trabajo dedicado a escribir algo que me guste lo suficiente como para poder mostraros pronto. Llegado el verano, he decidido concederme unas vacaciones, creo que merecidas, cerca del mar. Y una vez más he vuelto a Tánger acompañado por M. Un  lugar de una belleza que hace años nos atrapó y al que cada año volvemos a pasear sus playas, disfrutar sus puestas de sol, caminar por su Medina llena de colorido y magia, encontrar  como siempre abiertas las puertas de Le Mirage, y el abrazo cálido de Ahmed, dueño de ese lugar, que...

24 junio, 2014

La tentación está en las nubes

Después de unos años, y de una forma casual, ayer me crucé  por la calle con una amiga a la que hacía tiempo que no veía, y con la que compartí un trabajo relacionado con la música. Su jubilación -me dijo- la había convertido en una viajera curiosa por conocerlo todo, tomándose la vida con la calma de quien ya no tiene más obligaciones que las que uno se quiera imponer. Nos sentamos en la terraza de un bar protegidos de este sol de Madrid bajo una sombrilla. Mientras tomamos un café, sin prisa, hablamos largo y tendido como dos...

27 mayo, 2014

La primavera

Como un nuevo milagro que Machado cantó en su poema al olmo centenario, hoy de nuevo el campo se viste con sus mejores galas y nos ofrece su mejor perfume. Los árboles, dormidos durante el pasado invierno, con sus brotes nuevos vuelven a pregonar que aún están vivos y dispuestos a prestarnos su sombra el próximo verano que ya empieza a  inquietarse  por llegar antes de tiempo, madurando a toda prisa el trigo, la cebada, los girasoles, los frutos de los huertos y la piel de los veraneantes que llenan nuestras playas para dejarse acariciar por este sol que es...

29 abril, 2014

A mis catorce años

Después de un viaje eterno en un tren tiznado de carbonilla y lento  como era el tren correo de Andalucía, la primera imagen que recibí al llegar a la torre de ladrillo rojo, fue  una explanada enorme donde había seis piscinas. Eran las primeras que yo veía. Aquellas piscinas no eran nada parecidas a las charcas en las que los chicos de Castejón nos bañábamos  acompañados de los renacuajos, las libélulas que sobrevolaban los juncos y alguna culebrilla de agua que vivía en un agujero situado  en una de las paredes de tierra, y que al entrar o salir de...

19 marzo, 2014

Mas allá de las montañas azules

Cómo olvidar el momento en el que por primera vez salí de mi pueblo, crucé el río frontera de Castejón con el pueblo de al lado, y después las montañas azules que para los niños eran el fin del mundo, según nos habían dicho los mayores. Yo entonces tenía catorce años y había terminado la enseñanza primaria en la escuela. Mi padre, desde la guerra civil, no había recorrido una distancia tan larga como la que tuvo que recorrer a lomos de una motocicleta para ir hasta Cuenca y solicitar esa beca de estudios para mí con la esperanza de...