Guatemala, Panamá y Costa Rica 2012-2006

07 nov Guatemala, Panamá y Costa Rica 2012-2006

GUATEMALA 201

Desde el avión, antes de aterrizar, Guatemala es un tapiz verde de una exuberancia que sólo puede compararse a un paraíso donde la naturaleza fue excesivamente generosa. Un hotel neocolonial me hace recordar las casas de la ciudad de Antigua que he visitado en más de una ocasión. Sus empleados son gente noble y servicial que, como un gran favor tímidamente me piden una foto. En la televisión muestran y me duelen profundamente las imágenes devastadoras del huracán Sandy que me hacen pensar en la fragilidad del ser humano. Aunque el sol brilla en esta mañana, la temperatura es fresca. Hago unas fotos por el jardín del hotel para copiar algunas ideas para mi refugio que me haga recordar esta tierra que una vez más me recibe con los brazos y el corazón abierto. Mi cámara, al enfocar un rincón especialmente atractivo, donde una cascada de agua transcurre entre los árboles, las calas y los papiros, descubre entre la vegetación, como si de un sueño se tratara, unas ninfas aspirantes a misses. La imagen me parece tan irreal que vuelvo a enfocar mi cámara. Sorprendidas en ese momento me sonríen. Son reales. No me lo creo.

Concierto Jose Luis Perales

PANAMÁ 2012

A nuestra llegada a Panamá el día es caluroso, lo que contrasta con el frío excesivo del avión. Como siempre, mi gran preocupación es protegerme de ese contraste con la temperatura del exterior para que no sufra mi voz. Para colmo, el hotel donde nos alojamos, muy moderno, muy nuevo, tan nuevo que da la impresión de no haberse secado todavía después de su construcción, ya que la humedad dentro de la habitación, diría que se acerca al 100%. De hecho, presidiendo el salón, un deshumidificador trabaja a toda máquina haciendo un ruido espantoso que, de no apagarlo, nos impediría dormir y que almacena agua procedente del aire que con cierta frecuencia me veo obligado a vaciar.

Nuevamente me invade la tristeza con la noticia de la muerte de unas chicas jóvenes en una fiesta en Madrid. Es incomprensible que un momento de felicidad se haya convertido en una tragedia para ellas y sus familias para las que no es fácil el consuelo y a las que, desde Panamá, les doy mi abrazo más fuerte.

Desde la ventana de nuestro cuarto Panamá se muestra como un pequeño Miami con edificios estrechos y altísimos que desafían a la gravedad y sobre los que vuelan  en bandadas, planeando como si de negras águilas se tratara, cientos de “talingos”, así les llaman los panameños, según dice nuestro conductor, a unos pájaros negros de una gran envergadura en sus alas, que planean el cielo que les han ido invadiendo los rascacielos en su frenética fiebre constructora. Al fondo, en el Pacifico, una fila de barcos de gran tonelaje espera su turno para cruzar el canal. No es extraño que Panamá luzca el aspecto de un país rico dado los ingresos millonarios que supone su explotación.

 

 

COSTA RICA 2012

Llegar a Costa Rica es llegar a un país especialmente querido por mí. En esta ocasión no podré disfrutar del volcán de El Arenal, ni del Bosque Lluvioso ni el Museo del Jade, ya que mi visita será breve. Desde la ventana de mi cuarto del hotel veo el estadio de fútbol donde esta noche, justo a la misma hora que yo, cantará Lady Gaga. Espero que mi gente no me sea infiel esta vez y se vaya a aplaudirle a ella.  No fue ese el caso. Todos estaban llenando las gradas del polideportivo. Me emocionó oirles cantar junto con los temas clásicos algunos de mi último trabajo Calle Soledad. Fue especialmente cálido.

COSTA RICA

9 de Noviembre 2006

Hace más de cinco años que no vengo a Costa Rica. Es un país en donde siempre sospeché que, de existir, éste sería el paraíso. Espero no tener compromisos mañana para mostrar a Pablo un lugar que cada vez que vengo suelo visitar y que él no conoce. Hablo de El Bosque lluvioso. Dicen que llueve 300 días al año y debe ser cierto ya que cada vez que lo he visitado la lluvia ha hecho su aparición.

10 de Noviembre 2006

El día era soleado cuando abandonamos San José. A medida que nos íbamos alejando de la ciudad la vegetación se iba haciendo más frondosa. Primero los pequeños jardines de las casas cercanas a la carretera. Después, los cafetales, ladera arriba de los cerros cuajados de sus frutos rojizos y verdes alternando su cultivo con los plataneros que dieron paso al bosque cada vez más exuberante. Pablo miraba extasiado unas hojas gigantes que según el chofer alguien las utiliza como paraguas cuando la lluvia te sorprende en el campo. Alguna que otra cascada de agua caía torrentera abajo y se despeñaba por la cuneta. Un biólogo nos quiso acompañar durante todo el recorrido por el Bosque mostrándonos dos pequeñas serpientes venenosas que en el silencio del bosque primario quietas bajo unas plantas nos observaban. El día era soleado y temí que la imagen que yo había pintado a Pablo fracasaría pensando que no llovería. Sentados en una cabina avanzábamos por la parte baja de los arboles de forma que reinaba una penumbra en la que yo no entiendo cómo pueden llegar a sobrevivir las plantas. De pronto nos llamó la atención el sonido lejano de un tucán. Después el tintineo sobre las hojas de los árboles. Eran unas gotas de lluvia. Pablo con cara de asombro ante tal espectáculo filmaba con su cámara. La lluvia a medida que avanzábamos en el recorrido caía con más fuerza como si alguien hubiera programado el espectáculo.  Respiro pensando: no he fracasado.

GUATEMALA 2006

12 de Noviembre 2006

Es un día soleado. La gente camina tranquila por la calle. Un vendedor ambulante me ofrece discos piratas. Busco en su improvisado escaparate mi último disco pero no está. Esta noche lo presentaré en mi concierto en el Teatro Nacional.

Veo a Rigoberta Menchu en cada una de las mujeres vestidas con atuendos de mil colores. En ese momento no puedo imaginar que pocas horas después la conocería personalmente.

Conseguimos a través de la gente de mi compañía de discos concertar una entrevista con

Rigoberta. Nos recibe con una sonrisa dulce y un abrazo tan cálido que me hace sentir muy cerca de ella como si se tratara de un encuentro después de una larga ausencia. Le presento a mi hijo Pablo a quien también saluda con un cariño especial. En su pequeño despacho nos sentamos en torno a una mesa redonda sobre la que hay un calendario confeccionado en cuero de la civilización a la que ella pertenece: los mayas. La miro, acaricio su cara sin poderme resistir al encanto de un rostro tan dulce y tan cercano. Ella nos habla de la energía de los pueblos mayas y nos invita a visitarlos. Le pregunto cómo se siente alguien que ha llegado a ser Premio Nobel de la Paz. Ella no le da importancia. Sólo le preocupan las dificultades que tienen los indígenas y la gente pobre para ser atendida en sus necesidades. Confía en el diálogo y no tiene reproches para nadie, aunque se queja de la falta de solidaridad del poder hacia los marginados. Anota en una tarjeta mi número de teléfono y me escribe el de su esposo y el de su hijo y, por si alguno falla, el de su celular.

 

 

12 Comentarios
  • silvia parenti
    Publicado el 14:56h, 07 noviembre Responder

    tuve la oportunidad de cumplir mi sueño conocer y ver un recital del mas grande Jose Luis Perales en Viña del Mar (Chile) y el 9 de octubre en Cordoba (Argentina ) la verdad quede encantada mas enamorada de el y sus canciones lo sigo desde el año 1976 yo iba a cumplir 6 años y se los debo a mis hermanas ellas me hicieron fanatica de el. Y ahora como digo puedo morir tranquila con mi sueño cumplido el es un grande

  • Fernando Sanchez
    Publicado el 15:13h, 07 noviembre Responder

    Hola Jose Luis!
    Que felicidad leer tus palabras…por unos momentos me vi en ese bosque lluvioso de Costa Rica y en los rascacielos de Panama…deberias de animarte a editar tus libros, seria el primero en leerlos….un abrazo desde Hermosillo en Mexico, que aunque desertico tienes sus lugares bonitos que sin duda disfrutarias…

  • Norma Alfaro Madrigal
    Publicado el 17:28h, 07 noviembre Responder

    Qué poética descripción de Costa Rica. Gracias!!!!! Y el concierto estuvo lindísimo. Me encantó y también regresé disfónica a la casa jajajaja!!!!!

  • Sonia Pérez Sánchez
    Publicado el 21:57h, 07 noviembre Responder

    Querido Jose Luis, una vez mas gracias por compartir tus vivencias con nosotr@s, es un enorme placer leerte ya lo fué cuando leí “Algo mas que palabras” y ahora etoy deseando de abrir tu facebook para ver que de nuevo volvistes a escribirnos, jejejejeje¡¡¡. Felicidades por todo el éxito que estas “cosechando” por este gran disco que ha sido “Calle Soledad”, y por esa gira que lleva a cabo, Prónto descansará porque ya débe de sentirse algo cansado de tanto “ir y venir” de un pais a otro, aunque es evidente lo mucho que lo quieren y eso recompensa de alguna forma su trabajo¡¡¡¡. Respecto a la anecdota del 2006 en Guatemala conociendo a Rigoberta Menchu puf puf puf que suerte la suya amigo¡¡¡¡¡ quién pudieraaaaaa¡¡¡¡¡ en 2003 túve una experiencia misionera en Paraguay y jamás voy a olvidarla, es algo realmente hermoso sentir que puedes ser util a quienes mas lo necesitan…. esta mujer es un ejemplo a eguir por muchos, sobretodo tendrían que tomar nota de ella muchos o mejor todos los politicos¡¡¡¡. Cuidese mucho (sé que tiene ya quién le cuida en esta gira jejejejeje, Manuela y Pablo)aún así usted cuidese mucho para seguirnos deleitando con su música¡¡¡¡. Y disculpe mi “egoismo” llegará el momento en que desee y necesite dejarnos y dedicarse a otros menesteres y a su familia, y a esos nietos hermosos…. un abrazo sincero desde Sevilla.
    Sonia

  • Ana Gabriela
    Publicado el 04:12h, 08 noviembre Responder

    Mil gracias por visitarnos en CR y por ese gran concierto. Le esperamos nuevamente con los brazos abiertos y como siempre, con cada una de sus canciones en nuestro corazón. Su talento es una mezcla de poesía, melodía y una gran voz.

  • clemencia
    Publicado el 21:29h, 08 noviembre Responder

    estoy muy emocionada por que manañ 9 de nov, es el cocierto aqui en bogotaaaaa, quisiera pode tomar una foro con tigo peralessssssss te amoo luna cacni9on tentacion, la espera mientras duermen lo niños por favorrrrrrrrrrr cantalassssssssssss

  • Ivannia
    Publicado el 01:09h, 09 noviembre Responder

    Gracias mil gracias José Luis por haber venido una vez más a CostaRica fue para mi algo muy importante ya que mi padre que paz descanse era uno de tus mayores admiradores y yo igual en su tumba prometí algún día poder escucharte en vivo este sábado anterior realice un gran sueño gracias gracias por hacerlo posible.Que Dios te guarde y te bendiga por siempre deseando algún día volver a verte te quiere una gran admiradora

  • Emilia
    Publicado el 04:05h, 09 noviembre Responder

    Jose Luis,gracias por venir a Costa Rica,aqui todos te queremos y apreciamos tu verdadera música ,llena de amor,esperanza.
    Siempre estaremos esperandote con los brazos abiertos,un abrazo.

  • lia
    Publicado el 04:09h, 10 noviembre Responder

    estuviste fenomenal aqui en bogota! gracias por habernos iluminado con tu musica! nunca soñe estar en primera fila y verte tan cerca…… y entregarte las flores!!!!!!! ojala vuelvas pronto!!!!!!!!

  • José Luis
    Publicado el 13:41h, 28 noviembre Responder

    Una enorme experiencia el poder haberle visto por fin en directo; me crié con su música, la cual me ha marcado e influido muchísimo en mi vida. Tiene gracia que haya sido en Panamá cuando he tenido la ocasión de ir a un concierto suyo.
    Aquí cuento lo que su trabajo ha significado para mí:
    http://asisesientenloshumanos.blogspot.com/2012/11/desde-el-exilio-viii.html?zx=1b017cf76f50afff

  • Hellen
    Publicado el 01:37h, 21 diciembre Responder

    Hice mi sueño realidad!!! Esperé ese concierto con muchas ansias… Desde muy pequeña he admirado a José Luis Perales, y haberlo visto fue maravilloso. Qué hermoso que habla de Costa Rica, mi querida patria. Y sólo me queda agradecer su visita a nuestro país y pedir con humildad que ojalá se repita.
    Saludos!!!

  • Alejandra Jiménez
    Publicado el 00:36h, 20 noviembre Responder

    Es increíble como al escuchar una canción o muchas tuyas en mi caso comienzo a imaginar, cada letra y melodía me hace pensar. Recuerdo como en mi cuarto junto a papi escuchábamos en una grabadora vieja canciones tuyas que papi me ponia, papi en ese entonces tenía como 45 años hoy tiene 67 y yo ya tengo 28 (en ese entonces a lo mucho yo tenía 8 años), ahora soy yo quien le pone tu música a el cuando cuando vamos en mi carro, y él apenas te oye comienza a revivir momentos y la música lo envuelve.
    Por favor mándanos un saludo a mi y a mi papá, el se llama Luis Guillermo Jiménez Calderón y te admira muchísimo. Éxitos y bendiciones desde Costa Rica, morimos por ir a verte en concierto, ¡ven pronto!

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